La digitalización llegó para cambiar el mundo. Los millenials se han criado junto al ordenador y el teléfono móvil convirtiéndose así en los primeros creadores de contenidos digitales. Nuevas profesiones nacen de la era digital pero también nuevas formas de hacer y comunicar, ya que estos jóvenes están consiguiendo influenciar y cambiar los hábitos de consumo; tanto en el sector online como a pie de calle.

Los dos sectores que más se ven afectados por las nuevas generaciones son la moda y la gastronomía, e incluso muchos de estos jóvenes se autodenominan foodies. Algo que obviamente está afectando -y mucho- tanto a restaurantes como a marcas de alcohol, tiendas o productos envasados.

Estos generadores de tendencias se apoyan en las redes sociales para validar su opinión. Por lo que, estos negocios, no pueden quedar a un margen de la digitalización y están casi obligados a escuchar lo que sus comunidades digitales dicen de ellos para mejorar, crecer y avanzar.

Los millenials no se conforman con comunicar en cada momento lo que comen y lo que opinan. También son cool hunters de lo que se lleva o no (gastronómicamente hablando) consiguiendo que, por ejemplo, los restaurantes adapten sus cartas a lo que se lleva. Véase el claro ejemplo del poké que, desde que llegó a Madrid, casi todos los restaurantes han incluido su propia versión.

Estos jóvenes comparten muchos puntos en común, pero no podemos olvidar que es una generación en la que conviven personas con 20 años de diferencia, por lo que es inevitable encontrar perfiles muy variados, y gustos muy distintos. Hay dos escisiones; los amantes del foodporn que se mueven por los likes en redes sociales (hamburguesas, pizzas, cupcakes, etc) y los que comen con conciencia… se trata de cuentas muy activas que no dudan en poner en manifiesto su opinión sobre el consumo de animales, ultraprocesados, etc.

¿Qué es food porn?

Es un término que nace en las redes sociales que, básicamente, convierte los alimentos en algo mucho más apetecible y likeable. Para que una foto se pueda considerar food porn debe cumplir varios requisitos como atraer al espectador, mostrar en primer plano el plato, etc. Por tanto, no todas las hamburguesas son food porn y un plato sano -si se presenta de una forma atractiva- puede considerarse foodporn.

¿Qué es real food?

La ‘comida real’ es una tendencia gastronómica que trata de recuperar la comida de siempre, los alimentos de toda la vida evitando así los alimentos procesados y, por supuesto, los ultraprocesados. Aunque es un término muy polémico, buena parte de los millenials apuestan por una alimentación más sana y con conciencia. De hecho, la generación millenial ha sido la encargada de poner etiquetas sobre la alimentación (veganos, vegeatarinos, flexitarianos, etc).

Por tanto, la gastronomía millenial habla sobre cómo una generación está afectando -de alguna manera- a la restauración y marcas foodies. Es innegable que los hábitos de consumo de los millenials afectan a la hostelería, tanto a la hora de ofrecer un menú como en el proceso de digitalización e innovación. Hay que estar más activos que nunca para escuchar y entender a la generación que marca diferencia.

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